Como se lo contarías a alguien.
Mantienes el botón y dictas. O dices «Oye Siri, registra un gasto» sin sacar el teléfono. El audio se transcribe dentro del iPhone y no se guarda como archivo.
«Gasté 800 pesos en Walmart con mi tarjeta Santander»Lo que pasa entre que dices una frase y la ves en tu resumen del mes. No es un tutorial: es un solo gasto, seguido de principio a fin.
Baja despacio. El teléfono va enseñando lo que pasa en cada paso.
«Gasté 800 pesos en Walmart con mi tarjeta Santander»
«Café 62 con la roja». ¿Cuál es «la roja»?
La siguiente: «Tacos 90 con la roja»
Mantienes el botón y dictas. O dices «Oye Siri, registra un gasto» sin sacar el teléfono. El audio se transcribe dentro del iPhone y no se guarda como archivo.
«Gasté 800 pesos en Walmart con mi tarjeta Santander»800 es el monto. Walmart es el comercio, y por eso la categoría es Súper. «Mi tarjeta Santander» es tu método de pago. No dijiste fecha, así que es hoy.
Cuando Sonanta está segura de todo, lo guarda sola y te deja «Deshacer» a la mano. Si duda de algo, te enseña la tarjeta con eso resaltado y el cursor empieza justo ahí. Nunca adivina en silencio.
Si dijiste «la roja» y no sabía qué tarjeta era, se lo dices una vez. La próxima, «la roja» ya es tu Santander. Lo mismo con los comercios nuevos y sus categorías.
Entra al historial del día junto a lo demás, ya clasificado. Se busca por comercio y se filtra por categoría, tarjeta, fecha o monto.
Sin haberte sentado a llenar nada. El total, el promedio diario y el desglose por categoría salen solos de lo que fuiste diciendo.
No hace falta decirlo en orden ni completo. Toca cada parte para ver qué hace Sonanta con ella.
« gasté en , »
Toca una parte de la frase.
La fecha se pone sola. También entiende «antier» o «el sábado». Si no dices nada, es hoy.
También «12 mil» o «dos mil quinientos», como te salga. Si no hay monto, no se lo inventa: te lo marca para que lo pongas.
Los comercios conocidos llegan con la suya. Petco no estaba en la lista: la primera vez le pusiste «Mascotas», una categoría tuya, y desde entonces llega así.
Un apodo. La primera vez preguntó qué tarjeta era; ahora ya lo sabe. Igual con «la de nómina» o «la Nu».
El gasto cuenta completo en lo tuyo y David queda pendiente hasta que marques que te pagó. Si también Ana te debe, lo dices en la misma frase.
Así se ve un martes normal con Sonanta. Ningún gasto tomó más de unos segundos, y dos ni siquiera pidieron hablar.
Con el teléfono en la bolsa y las llaves en la mano.
«Oye Siri, registra un gasto» · «Café 62 en efectivo»Un toque en el widget de la pantalla de inicio y Sonanta ya estaba escuchando.
«Uber 95 con la Santander»Pagaste acercando el iPhone. El gasto llegó solo a la bandeja con su comercio y su monto, y lo confirmaste de un toque cuando tuviste tiempo.
No podías hablar. Una foto al ticket y Sonanta leyó el total, el comercio y la fecha.
Lo dijiste todo junto y quedó repartido: los $180 en tus gastos y Ana con $90 pendientes.
«Tacos 180, Ana me debe 90»El widget ya decía cuánto llevabas hoy. No hubo que ponerse al día con nada, porque no había nada pendiente.
¿Y el día que no registraste nada hasta la noche? Desliza el micrófono hasta el candado y cuéntale el día entero: el café, el Uber, la farmacia. Con Apple Intelligence se separan y se registran solos. Háblame de tu día
Nada de cinco pantallas explicándote lo que ya entendiste. Lo demás se aprende usándola.
No hay cuenta que crear ni correo que dar. Unas pantallas cortas sobre qué hace y qué no hace con tus datos, y estás dentro.
El último que hayas gastado hoy: el café, el Uber, lo que sea. Sonanta te acompaña en ese primero, sobre la app real y no sobre una demo.
Los consejos aparecen uno por uno, el día que tienen sentido. Si algo se te olvida, el recorrido vuelve a correr desde Ajustes → Ayuda.
Catorce días con todo abierto. Si te quedas, $149 una sola vez. Si no, no hay nada que cancelar.
Para iPhone con iOS 17 o superior.